Archive for octubre, 2005
Acerca de Cildá
octubre 31, 2005 by Cesar Tardaguila Cagigas, under Cildá, Noticias.
La V edición del concurso “Los Nueves Secretos”, organizado por la Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León, ha premiado en la presente edición 2005 a las alumnas del Colegio Filipense “Banca de Castilla” sobre un trabajo de investigación titulado Monte Cildá, un lugar en la memoria.
El trabajo hace un recorrido histórico sobre el pasado de este asentamiento cántabro y en propuestas de actuación que van encaminados a la promoción de una ruta rupestre para relanzar el Patrimonio natural y cultural y la creación de un centro de interpretación del castro que ofrecería un estudio del origen del pueblo cántabro y castellano.
La finalidad del referido concurso es el de concienciar a los más jóvenes acerca de la importancia del Patrimonio de esta Comunidad y sobre la responsabilidad colectiva en el cuidado y conservación de los bienes históricos. Tras el examen de los trabajos presentados ha premiado a este grupo de diez alumnas asesoradas por dos profesoras, con uno de los tres primeros premios. Así mismo, la Fundación no descarta una posible intervención en el castro.
Felicitaciones al equipo ganador.
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El Topero
octubre 31, 2005 by Cesar Tardaguila Cagigas, under El pueblo.
Una de las figuras, u oficios, desaparecidos de Olleros desde hace unos 45 años, se refiere al topero, o cazador de topos.
Desde tiempo inmemorial, ha sido preocupación de los Concejos velar por el bienestar de los vecinos, manifestándose en la mejora de la vida diaria, tanto en los bienes de producción, como en la eliminación de todo aquello que produjera quebranto, precisamente a esa producción.
El topo (talpa europeae o talpa caeca), dos especies similares, topo común y topo ciego respectivamente, mamífero insectívoro de la familia de los tálpidos, representaba un peligro y merma de la producción.
De todos es sabido que son animales hipogeos estrictos, que viven en galerías excavadas en la tierra, teniendo un radio de acción de unos 250 metros y capaces de excavar, cada no, 75 galerías a una profundidad de cerca de un metro, según la dureza del terreno, alimentándose de larvas, insectos, lombrices, y vegetales.
Los antiguos lo combatían metiendo capachos (cardos) en las topineras. El topo es hemofílico, por lo que una herida acababa con él. Lo de ser hemofílico quizá no lo sabían, los antiguos, pero lo que si sabían era que el método funcionaba, siempre y cuando el animal se acercara lo suficiente a la topinera (pequeño volcán de tierra que aparece en el campo) para que se pinchara. Otro método, también, era introducir trozos de cristales, que cumplían la misma función.
Pero había una persona, como sucedía en los pueblos del entorno, que se dedicaba a su caza y captura, y que el Concejo pagaba en el momento de su presentación. Para evitar la picaresca de que volvieran a llevar el mismo animal, en el momento de pagar la cantidad acordada, que según los vecinos del pueblo en los últimos años alcanzaba la suma de un duro por cabeza, se le cortaba una pata anterior y otra posterior.
Por cierto que las topineras realizadas por las hembras, son más pequeñas que las de los machos, y que curiosamente esa tierra, que ha sacado el topo a la superficie, es la mejor que existe para nuestros tiestos.
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Sigue la restauración de la Iglesia Rupestre
octubre 24, 2005 by Cesar Tardaguila Cagigas, under Iglesia Rupestre, Noticias.
Continúan a muy buen ritmo la restauración de la Iglesia Rupestre. Begoña Mosquera, Eva Santos, Diana Álvarez e Iván López son los restauradores que aportan su trabajo y En suma, un trabajo excelente de unos excelentes profesionales que, combatiendo el frío (la restauración se hace en la misma iglesia rupestre) y mala iluminación, pero con un magnífico oficio están realizándole milagro de volver a la vida estas reliquias de nuestro pasado.
experiencia en la recuperación del retablo de los Santos Justo y Pastor, así como el cubre-altar del mismo. Se está recuperando el estofado del mismo, y el resultado es sorprendente e inesperado. Toma como ejemplo las esculturas de los Santos Patronos, en los que aparece el oro en todo su esplendor y las túnicas, medias y zapatos con una impresionante decoración a buril, apreciándose en algunas partes un trabajo realizado a punta de pincel. El “antes” y el “después” permite admirar mejor aún los trabajos de restauración realizados. También se ha fumigado la iglesia para eliminar los xilófagos, se ha restaurado la pila
bautismal y los restos de fresco del altar de la Virgen, así como catas en el púlpito, tendentes a su posterior tratamiento.
Todo ello se complementará posteriormente con la res
tauración del coro, limpieza de la roca, soportal de entrada y adecuación del entorno.
